07 febrero 2011

La Guerra Secreta entre China y EE.UU: Wikileaks




WikiLeaks: EE.UU y China en un impasse militar acerca de misiles espaciales.
Los Estados Unidos amenazaron con tomar acción militar contra China durante una secreta carrera armamentística tipo "guerra de las galaxias" hace pocos años, de acuerdo a documentos filtrados obtenidos por el The Daily Telegraph.


Las dos superpotencias nucleares derribaron sus propios satélites utilizando sofisticados misiles en una demostración de fuerza por separado, sugieren los archivos.

El gobierno estadounidense se indignó tanto por las acciones chinas en el espacio que privadamente advirtió a Beijing que se enfrentaría con una acción militar si no desistía.

Los chinos llevaron adelante más pruebas hasta hace tan poco como el año pasado, sin embargo, acarreando más protestas de parte de Hillary Clinton, la Secretaría de Estado de EE.UU., según muestran los documentos secretos.

Beijing justificó sus acciones acusando a los estadounidenses de desarrollar un sistema armamentístico láser “ofensivo” que tendría la capacidad de destruir misiles antes de dejar territorio enemigo.

Las revelaciones están contenidas en los últimos documentos obtenidos por el sitio web Wikileaks, los cuales han sido pasados al Telegraph. Detallan los emores privados de ambas superpotencias al tiempo que buscaban dominio de su nueva frontera militar.

La carrera armamentística tipo “guerra de las galaxias” comenzó en enero de 2007 cuando China shockeó a la Casa Blanca al derribar uno de sus satélites meteorológicos a 530 millas por encima de la Tierra.

El ataque, que resultó en miles de restos orbitando la tierra, avivó los temores a que los chinos tuvieran el poder de causar caos al destruir satélites estadounidenses civiles y militares.

En Febrero de 2008, Estados Unidos lanzó su propia “prueba” de ataque al destruir un satélite estadounidense con desperfectos, que demostró a los chinos que también tenía la capacidad de atacar en el espacio.

Estados Unidos declaró en ese momento que el ataque no fue una prueba militar sino una misión necesaria para remover un satélite espía defectuoso.

Los documentos filtrados muestran sus verdaderas intenciones.

Un mes antes del ataque, EE.UU. criticó a Beijing por lanzar su propia “prueba anti-satélite”, haciendo notar que: “Los Estados Unidos no han conducido pruebas antisatelitales desde 1985.” En una formal protesta diplomática, los funcionarios que trabajaban para Condoleezza Rice, la entonces secretaria de estado, dijeron a Beijing: “Un ataque chino a un satélite utilizando un arma lanzada por un misil balístico amenaza con destruir los sistemas espaciales que Estados Unidos y otras naciones usan para el comercio y la seguridad nacional. Destruir satélites pone en peligro a la gente.”

La advertencia continuó diciendo: “cualquier interferencia intencionada a los sistemas espaciales de EE.UU. será interpretada por estados Unidos como una infracción a sus derechos y considerada una escalada en una crisis o conflicto.

“Los Estados Unidos se reservan el derecho, consistente con la Carta de la ONU y el derecho internacional, de defender y proteger sus sistemas espaciales con un amplio rango de opciones, desde lo diplomático hasta lo militar.”

El ataque chino de 2007 fue altamente controversial, despertando críticas de parte de otras naciones y afirmaciones de que marcaba una repetición del programa "Guerra de las Galaxias" del presidente Reagan, que fue abandonado en los años '80.

Un mes después del ataque chino, Estados Unidos derribó uno de sus propios satélites, aparentemente para evitar que regresara a la tierra con un tanque de combustible tóxico que represantaría un riesgo para la salud. Los chinos no se creyeron la explicación.

En despachos secretos, los funcionarios estadounidenses indicaron que el ataque fue, en efecto, de naturaleza militar.

Inmediatamente después que el misil de la Armada de EE.UU. destruyó el satélite, la embajada estadounidense en China recibió una “confirmación directa de los resultados de la prueba anti-satelital” de parte del comando militar estadounidense en el Pacífico, de acuerdo a un memo secreto.

El ataque marcó un alto punto de tensión entre Washington y Beijing acerca del tema de la defensa con misiles balísticos. Los cables muestran que China estaba profundamente preocupada acerca de los planes de EE.UU. para colcoar radares de defensa antimisiles en Japón.

Otro documento revela que EE.UU. supuestamente estaba desarrollando un “sistema láser aerotransportado” para contrarrestar la amenaza de un “crecimiento militar chino”.

El gobierno chino se dijo que estaba “enfadado” por el ejercicio satelital estadounidense de febrero de 2008.

Por meses antes del ataque estadounidense, los dos países se abocaron a tensas conversaciones acerca del tema.

En una cumbre sobre defensa en junio de 2008, la delegación estadounidense contó a los chinos que Washington no considera a China como “un enemigo”. China replicó que veía a las dos potencias “ni como aliados ni como adversarios”.

El vice ministro de asuntos externos chino se quejó de que el programa de defensa misilística de EE.UU. no era simplemente “defensivo” sino también “ofensivo” porque “incluye lásers que atacan a un misil en la fase de lanzamiento en territorio soberano del país lanzador”.

El cable más reciente en la serie fue enviado desde la oficina de la señora Clinton en enero de 2010.

Afirmaba que la inteligencia de EE.UU. detectó que China había lanzado una nueva prueba de misil antisatelital. Crucialmente, Washington quiso mantener secreto su conocimiento de que esa prueba de misil estaba vinculada a los anteriores ataques espaciales de China.

El cable, marcado como “secreto” decía que el ejército chino había enviado un misil SC-19 que exitosamente destruyó un misil CSS-X-11 a unas 150 millas por encima de la Tierra.

“Esta prueba fue evaluada como que ha expandido las tecnologías de defensa chinas tanto las ASAT [antisatelital] como anti misiles balísitocs,” declaraba el memo a la embajada de EE.UU. en Beijing.

El cable de la señora Clinton remarcaba que la “administración Obama” mantenía las preocupaciones de la era Bush respecto a los planes chinos de armas espaciales.

Hay una creciente preocupación acerca del potencial de los estados nucleares o de los terroristas para atacar países occidentales usando el espacio. El pasado septiembre, el Dr Liam Fox, el secretario de defensa, advirtió que los países agresivos o los grupos terrorisyas podrían barrer con os sistemas electrónicos al producir un pulso electromagnético (PEM) a través de una explosión nuclear a alta altura sobre la Tierra.

En la noche del miércoles, un vocero del Pentágono dijo: "la política espacial del presidente de junio de 2010 requiere que el Departamento de Defensa (DoD) tenga un rango de opciones y capacidades. Nuestro objetivo por encima de cualquier otro es promover el uso pacífico del espacio.

"Los Estados Unidos no coloca a nuestro propio satélite para hacer pruebas o demostrar una capacidad anti-satelital (ASAT). El propósito fue prevenir que el combustible de hidracina del satélite causara un daño potencial a la vida en el suelo.

"para llevar a cabo este objetivo, tuvimos que hacer modificaciones a tres misiles de defensa interceptores ubicados en el mar, tres navíos, y al software de control y comando del sistema.

"No hemos hecho estas modificaciones a ningún otro sistema de defensa misilístico, ni plaenamos hacerlo. Nuestros sistemas de defensa misilística no están dirigidos ni diseñados para involucrar satélites."Hoy el Daily Telegraph publica otros 39 cables filtrados en su website, ofreciendo un total de 550 en tres días.

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